30.9.08

Salvador


En algún momento de la primera década del siglo 20, una joven mujer en un estado avanzado de embarazo, decidió dejar España y cruzar el océano Atlántico en un barco. Tal vez pensó que aunque sería un viaje largo, podría ver nacer a su bebé en el nuevo Mundo, o tal vez, simplemente huía de algo o de alguien.

En algún punto de su viaje, una terrible tempestad empezó a castigar el navío y después de varios días en los que la tripulación pensó que todo terminaría por hundirse, el entorno extremadamente agresivo provocó que ella, irónicamente, tuviera que morir al mismo tiempo que daba a luz a un bebé varón a bordo del barco.

Desde el momento en el que lloró por primera vez llegando a este mundo, la furia de la tormenta amainó, y los monjes que lo recibieron vieron eso como una señal. Decidieron llamarlo Salvador.

Mientras crecía, huérfano y entre miembros de una orden religiosa establecida en el continente americano, comenzó a hacer preguntas acerca de su pasado. Sólo pudieron decirle la manera en la que nació, que su madre cantaba muy bonito y que se llamaba Juana Gallardo.
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Más adelante se volvería músico, sobreviviría a la Revolución mexicana tocando el trombón en una banda de guerra y al final de los años 30 organizaría un coro de niños refugiados y huérfanos como él, que habían perdido a sus padres durante la guerra civil española.

Salvador Gallardo González (segundo apellido que tomaría prestado de su esposa) fue mi bisabuelo.

24.9.08

Llave parisina


Al vernos frente a las dos salidas de la estación de metro Château de Vincennes, nos envolvió la duda. Sabíamos que era la estación más cercana al hotel que buscábamos, queríamos ir en la dirección correcta pero no sabíamos cómo. Amed (que normalmente se escribiría Ahmed), en un arranque, empezó a recitar en voz alta y pausadamente "De tin marín de do pingüe" (paralelo del "Eeny, meeny, miney, moe" norteamericano) para escoger al azar el camino a seguir, mientras que Eduardo (Lalo para los amigos y gente de confianza), parecía tener un mapa escrito en chino entre sus manos. De la nada, una chica evidentemente francesa, nos ofreció su ayuda hablando en un perfecto español latinoamericano. ¡Jajaja!, Amed y Lalo se quedaron congelados y yo le respondí que buscábamos un hotel. Directamente nos pidió que la dejaráramos ver el mapa y mientras ubicaba cómo llegar al lugar, quiso saber de dónde éramos.

-De México -dijimos todos al mismo tiempo.

-Qué bonito -respondió ella entre un suspiro.

8.9.08

El que le dice sí a un instante...


A veces la combinación de factores es insuperable, como si alguien en el editor de vidas llamara al template de "Momento Favorecedor para el personaje principal de la historia".

Había logrado ver la estatua del "Flaco de Oro" en Granada, España aún a pesar de que la oficina de información turística estaba cerrada ese día. Todo el recorrido había sido caminando y para cuando regresé al Albayzín estaba contento, cansado, muy cansado pero contento. Hice una parada en una casa de tés marroquí para relajarme un poco ante el duro camino de subida que me esperaba hasta el hostal. En la mesa de al lado un tipo le fanfarroneaba a otro pendejadas intrascendentes. Frente a las mesas había escalones de piedra en donde un grupo de vagos locales bebía despreocupadamente mientras el Sol terminaba de caer. Un malabarista callejero acosaba a los transeúntes para que le dieran unas monedas, me pedí una infusión "Alhambra" y me perdí en el espectáculo de las diferentes reacciones de la gente ante el asedio.

No la vi llegar, cuando me di cuenta de su presencia ella estaba ocupando la mesa de los insufribles que había decidido borrar, ¡ja!, ¿acaso tenía yo el control del editor de vidas?

Ella era bellísima. No había terminado de acariciar visualmente su figura cuando empezó a sacar de su bolsa una cartera ENORME y un moderno teléfono celular; acciones que por supuesto no fueron ignoradas por los lobos que descansaban en los escalones de piedra. Devolvió las dos cosas a la bolsa, la puso sobre una silla, se levantó y empezó a caminar lentamente hacia el interior de la casa de tés para comprar un paquete de cigarrillos, no sin antes darse la vuelta para poner sus ojos azules en los míos. Ahí sostuvimos nuestro primer diálogo y fue mudo; a base de gestos le dije que no dejara la bolsa así, ella, sin decir una sola palabra me preguntó si se la cuidaba y yo asentí.

Me cambié de lado y silla en la mesa que ocupaba para poder agarrar la bolsa e intercambiar una sonrisa agresiva con los observadores en las escaleras. Cuando ella regresó le dije en inglés que nunca hiciera eso, ella me contestó que al haber aguantado su mirada sabía que yo no se la iba a robar. Cinco minutos después estábamos sentados a la misma mesa y hablando en Español. Era alemana y había hecho labor social en Centroamérica, platicamos unos 50 minutos más sobre nuestras vidas, sobre el estar vacacionando ahí en ese momento y antes de levantarnos para seguir cada uno su camino, nuestro lenguaje corporal era totalmente cercano. Ella estaba muy cansada y yo me iba de ahí temprano al otro día.

Quedamos de vernos en Alemania en Otoño, cerca de Frankfurt, me dijo que me iba a gustar. Aún no llega el Otoño.

18.9.07

Contrastes


Por fin pasó.

Hace 9 años me había prometido no volver a caminar por ahí. Después de graduarme.

No regresé porque yo quisiera; la empresa para la que trabajo, fue invitada junto a cuando menos 2 empresas más por un canal de televisión para entrar en una licitación por el doblaje de una serie.

Empecé a caminar por la calle que está a unos pasos de la entrada para visitantes del canal y no pude evitar pensar en la última vez que estuve ahí, corriendo frenéticamente por mi vida junto a mis compañeros. Respiración agitada mezclándose con el estruendo de petardos reventando a menos de un metro y después de la explosión, un zumbido agudo y penetrante que combinado con los fragmentos de corteza volando al contacto del plomo, el miedo y la adrenalina, nublaban la vista y la mente. El Porrismo (vandalismo) era parte de esa vida y estudiando ahí, siempre existía la posibilidad de que se pusiera feo aunque tú no tuvieras nada que ver en el problema.

Esta vez, hice el mismo recorrido, pero ahora en una atmósfera totalmente diferente. Lentamente revisité todo lo sucedido, caminé cada paso hasta llegar a un punto en el que la escena estaba tan cambiada que no encontraba mi último refugio en aquella tarde perdida entre mis recuerdos. Después de preguntarle a varias personas, supe que el lugar ya no existía, una frutería en la que un buen hombre tuvo el suficiente valor o la suficiente inconsciencia para esconder a dos muchachos envueltos en pánico.

Ahora era un centro de copiado con un limpio piso de losas blancas y una señora amablemente me preguntaba al otro lado del mostrador -¿en qué puedo servirle?-. No pude evitar pensar que años atrás, después de que cerraran la cortina del establecimiento y la penumbra nos rodeara entre huacales de fruta, interrumpiendo nuestros sollozos y respiraciones entrecortadas, el hombre musitó - Cállense muchachos, porque si no los van a matar-. Le pregunté a la señora por el paradero del responsable de la frutería que había estado ahí antes de que ellos llegaran, ella dijo no tener idea. -Es que hace como diez años ese señor me salvo la vida aquí mismo- dije. Ella solo abrió más los ojos en un gesto de sorpresa. Me di la vuelta y me fui.

Fue una lástima no haberlo encontrado, me hubiera gustado darle las gracias y decirle que después de todo ese tiempo, por lo menos uno de esos dos muchachos (no tengo idea de que pasó con el otro) se había convertido en un hombre de provecho y que ese gesto desinteresado no se le había olvidado ni se le iba a olvidar nunca.

12.1.07

Into the blue again

El día, 2 de Diciembre del 2006, el lugar, el Cultural Roots, centro histórico. En realidad yo ya iba a mi casa, no tenía ganas de salir; una o dos llamadas hicieron que cambiara de opinión.

Subiendo la escalera encuentro a un molesto e intoxicado amigo que me reclama por no haber llegado antes, no estoy de humor y cuando pasa a mi lado lo empujo con el hombro. Ni siquiera voltea...

Rápidamente encuentro a quienes marcaron a mi teléfono, insisto en decirle al hombre del grupo que la herida alrededor de su ojo lo hace ver como un tipo con el que hay que tener cuidado, jajajaja. Después de eso platico un rato con la mayor de las chicas guapas que llegaron con él (mientras un casi nulo trabajo de ingeniería de sonido hace que Pit er Pat se escuche terrible). Normalmente las chicas guapas son asediadas todo el tiempo y cuando el segundo individuo que llega a saludarla atrae su atención decido zafarme para ver quien más está en el lugar.

El evento había empezado tarde, el itinerario tenía horas de retraso y sin embargo había muchos que estaban dispuestos a llegar a la última presentación del cartel.


Estuve de pie un buen rato de la presentación de The Album Leaf, "el highlight de la noche" (un músico de Sigur Ros había volado hasta México para tocar con ellos). Me encontraba lo más lejos que se podía del escenario y otro amigo se había quedado junto a mi todo ese tiempo después de habernos topado. Se estaba durmiendo y ya se quería ir. Me cansé de estar tan lejos de la demás gente y lo invité a que nos acercáramos, dijo que ahí estaba bien y le contesté que lo veía luego.

Los cambios de perspectiva son interesantes, me senté a unos 5 metros de la gente, del lado izquierdo del escenario, me recargué en una valla, me dio risa ver que estaba frente al hermano mayor del amigo que acababa de dejar, quien evidentemente pacheco bailaba al lado de su novia. Cerré los ojos...

Cuando los abrí, los hermanos ya estaban juntos y una chica estaba abrazando al menor, al que minutos antes se quería ir, que bueno que no lo hizo. Empecé a inventarme historias para explicar lo que estaba pasando y la mejor sin duda era que se habían conocido ahí, que ella había tenido la necesidad de abrazar a alguien y el pasaba por ahí teniendo el mejor timing de su vida. El abrazo era tan F U E R T E que casi se podía sentir. "Qué envidia" pensé, "de la buena", antes de volver a cerrar los ojos y dejar que la música nos abrazara a todos.

13.10.06

Una elegantísima corbata



-- Emilio

-Dime

-- Tu playera no tiene madre

-Gracias

-- Está elegantísima


Despues de una LAAAARGA jornada de trabajo por fin soy libre como a la 1 de la mañana. Llegué a la entrada del lugar y había unas 40 personas esperando. Molestos, reclaman que están en la lista y que algunos llevan más de una hora afuera mientras La Gusana Ciega suena detrás de la puerta. Los de seguridad del lugar obviamente culpan a los organizadores del evento. Cuando entro, la jefa de promoción me dice que no se va a ir de la puerta hasta que dejen entrar a todos. La verdad no entiendo que estaba pasando porque había espacio suficiente para todos.

Cruzando el telón, llegué a donde el cúmulo de gente comenzaba, una luz azul me apuntaba diréctamente a la cara y sentí el primer jalón de reconocimiento, solo veía siluetas oscuras.

-- ¡Emilio!

-¡No veo!

-- ¡Soy M!

Me dio mucho gusto volver a ver a M. Estuvo varios meses fuera del país.

Ese momento en específico, saludar a todos mis amigos y ver el lugar lleno fueron lo mejor de lo que me quedaba de la noche.

Dos cervezas, una mujer casi desvanecida, DaPuntoBeat, drama estudiantil. Ya me voy.

5.9.06

A 10 años de Trainspotting



ADVERTENCIA: Si no has visto Trainspotting, consíguela y vela antes de leer este texto.

Debo confesar que no la vi en 1996 aunque tuve la oportunidad...

Ahí estábamos mi mejor amigo y yo a los 16 años frente a la marquesina del cine, el me dijo que debíamos ver "La vida en el Abismo", porque se trataba de Heroína y eso estaba chido. Debido a que en esos días mi amigo había tenido sus primeras experiencias con drogas decidí decirle que viéramos otra cosa, que meterse drogas intravenosas no estaba chido.

Pasó un buen rato para que finalmente la viera. Recuerdo perfecto cuando entre el 97 y el 98, a bordo de una trajinera, le platiqué a un amigo, que siempre que confesaba no haber visto "Trainspotting" todos contestaban:

¡NO HAS VISTO TRAINSPOTTING! NO MAMES.

A lo que él respondió lo mismo.

De hecho no tengo idea exacta del año o el momento en que la vi por primera vez...

¡Ja! Una imagen acaba de salir de donde estaba guardada, no el año, 98 o 99, pero si el momento, la estaban pasando en Pago por evento. Cuando en el zapping nos la encontramos ya había empezado, el amigo con el que estaba dijo que ya la había visto pero que no le molestaba nada verla otra vez.

Me gustó.

Aquellos días lo único que sabía del soundtrack era que me gustaba, tampoco entendía el inglés que entiendo ahora.

Pasaron unos 6 años para que volviera a verla. Casi el mismo tiempo que llevo trabajando. Hoy tengo la edad de los personajes.

Era como si estuviera viendo otra película, las canciones hacían que cada secuencia tuviera un sabor más intenso, eres un genio Danny Boyle...

Me ENCANTA esta película.

Lust for life en la introducción de los personajes mientras Renton recita el manifiesto, la esencia de Trainspotting.

-I choose not to choose life, I choose something else.

-¿Quién necesita razones si hay Heroína?

-Beats any meat injection.

La Habanera de Carmen MIENTRAS Renton aplica el método de Sickboy para dejar la droga, se mete los supositorios de opio más famosos del Mundo y también al sumergirse en el peor excusado de Escocia para buscarlos.

Después de eso, algo que aplicaría varias veces en mi vida, actualmente no fumo pero fumé MUCHO, llegué a dejarlo varias veces junto a algún amigo, NO porque quisiera, solo para molestarlos porque a mí me costaba menos trabajo.

Temptation en una etapa primaria de la disco, bebidas con nombres como Leg opener, Penis enlarger y Shure shag se consumen.

¿De qué hablan siempre los hombres?, de Futbol, ¿y las mujeres?, de compras... Claro.

Y cuando aparece Diane, A t o m i c .

SEXO,

Close up a tres personajes, Spud, Renton, Tommy.

SEXO.

Al otro día, Spud amanece cagado sin saber cómo llegó ahí, Tommy y su novia esperan a que el videoclub abra y Renton no tiene idea de lo que pasa.

Renton y Spud tienen escenas de desayuno en la misma secuencia pero ninguno come.

Nightclubbing en la recaída.

Baby Dawn's gone.

I've never felt so alone.

La aguja entra, sangre entra en la jeringa y se mezcla con la Heroína, la jeringa se vacía, jadeos, SOBREDOSIS...
y mientras Mark se hunde en la alfombra, el piano de Lou Reed hace una entrada triunfal.

Oh it's such a perfect day, I'm glad I spent it with you, Oh, such a PERFECT day, you just keep me hanging on, YOU just keep me hanging on...

You're going to reap just what you sow, You're going to REAP just what you SOW,

Desintoxicación.

El seguro instalado en la puerta por fuera se cierra y un camino Largo y Obscuro comienza.

Mal viaje.

Diane regresa.

-No puedes soñar todo el día con Heroína y Ziggy Pop.

-Tienes que encontrar algo NUEVO.

LONDRES, Think about the way.

Bedrock para celebrar una apuesta ganadora de 16 a 1.

Toxoplasmosis.

Negocio, golpe de suerte, ¿Lo hacemos?

Born Slippy.

Trainspotting.